“¿Todo por amor?”. Reseña literaria de EUGÉNIE GRANDET, de Honoré de Balzac.

Eugenie-Grandet

Eugénie Grandet es una joven provinciana y millonaria que vive en Saumur, un pueblo del oeste de Francia, esperando al amor de su vida. Eugénie, que es una chica bella y de buenos sentimientos vive con sus padres y una criada “machonuda”. Su madre es de buen corazón, pero está casada con un tonelero retirado, un hombre extremadamente avaro.

Todo cambia en esta apacible y aburrida morada cuando por la puerta aparece Charles, el sobrino del avaro lleno de frescura y juventud. Su padre está agonizando y se dispone a pasar una temporada en Saumur antes de intentar hacer riquezas en las Indias. Eugénie Grandet siente como su corazón le palpita como nunca lo ha hecho en su vida. Los primos no tardan en enamorarse y vivir un idilio e incluso llegarán a un acuerdo de casamiento. Mientras, las dos familias que se disputan el matrimonio de Eugénie con uno de sus hijos, comprueban que pierden todas las posibilidades de enriquecerse.

Pero la historia de amor de los primos se ve bruscamente interrumpida, cuando el avaro obliga al sobrino a marcharse de inmediato, ya que el padre de éste (su hermano) ha fallecido, dejando al hijo sin un duro. El avaro le pagará el billete al sobrino para que haga las maletas cuanto antes.

A partir de aquí empieza la agonía de Eugénie que siente que no puede vivir sin su primo. Todos los días y durante años, Eugénie recordará a Charles cada segundo de su vida, lo que la sumirá en la más profunda de las melancolías.

Eugénie deja de hablar casi, se olvida de salir, de arreglarse. Únicamente piensa en el regreso del primo, lo demás ya no tiene sentido.

A su vez, los roces entre Eugénie y su avaro padre son continuos, hasta el punto de no dirigirse la palabra durante largos periodos de tiempo. Son dos personalidades que chocan frontalmente: la naturaleza bondadosa de Eugénie (que incluso le regaló una joya a su primo de mucho valor, ante el desespero de su padre) contra la avaricia extrema de su padre.

Sigue pasando el tiempo, que se traduce en un padre aún más avaro y más astuto para enriquecerse ilícitamente, con la tristeza cada vez más dolorosa de Eugénie y su interminable espera, pero esperanzada. Finalmente, aparecerá de nuevo el primo por Saumur. Hizo fortuna en las Indias, embarcándose en negocios que incluían la trata de blancas y la corrupción más descarada. El primo se revela como un cínico al que sólo le interesa el dinero. Como remate anuncia su casamiento con otra mujer.

¿Y qué pasa con la historia de amor? Pues que el primo ni se acordaba de los momentos que había compartido con Eugénie en la infancia, ni siquiera guarda un mínimo sentimiento al respecto. Simplemente, sabía que tenía una prima, una especie de esposa, como también sabía que tenía un perro o una chaqueta.

A Eugénie, lógicamente se le cae el mundo. Sufre lo indecible. No es hasta dentro de un buen tiempo, cuando empieza a levantar cabeza y administrar la enorme fortuna que ahora atesora tras la muerte de su padre. Al contrario de éste, Eugénie se muestra solidaria (sin perder nunca la cabeza) con los que la rodean y gestionará sus negocios de una manera eficiente y sosegada, a la vez que proyectará nuevos planes de matrimonio.

Esta novela nos permite adentrarnos en un escenario típico de la sociedad francesa de finales de siglo XVIII y principios del XIX, regida por un pronunciado conservadurismo que encuentra su máxima expresión en pueblos como Saumur, donde se alcanza un provincianismo extremo. En estas sociedades, como era evidente, la hipocresía, el machismo o el doble rasero, entre otros menoscabos, no eran para nada excepcionales.

Así tenemos a una Eugénie sufridora esperando a que el macho regrese, mientras éste, detrás de su fachada de caballero impoluto, hace todas las perrerías que puede y más con la única intención de forrarse a toda costa. También nos encontramos con un padre ciego de avaricia que sabe como jugar con las convenciones sociales para que éstas le reporten siempre jugosos dividendos.

¿Cuál es el mensaje de la novela? Hay varios. Uno parece claro: hay que dejarse de obsesiones amorosas, vivir el presente con lo que se tiene, ya que el futuro ni lo conocemos, ni sabemos si será bueno. A Eugénie se le va media vida pensando en un bastardo, hasta que empieza a comprender que de lo que tiene que ocuparse es de su vida presente.

¿El papel del hombre y la mujer? Creo que en lo que respecta al rol de la mujer, se adopta un planteamiento un tanto ‘progresista’. Balzac parece intuir el ascenso de la mujer. Y es que el hecho de que hayan pasado unos cuantos siglos desde la publicación de Eugénie Grandet, nos sirve para comprobar el innegable ascenso de ésta, que ha pasado hoy en día a llevar muchas veces la iniciativa en las relaciones, así como en la gestión económica del hogar. Balzac anuncia este despegue, cuando Eugénie desencantada con su primo, pasa de ser la niña sufridora y sumisa para tomar el mando de la situación y ponerse al frente de su propio destino.

Al hombre quizás se le da ese papel típico de bruto, insensible, una imagen generalista que hoy en día equivaldría a fútbol y sexo. Una simplificación, que no deja de estar sesgada.

Por otro lado, respecto a las descripciones, llego a la conclusión de que Balzac tuvo que ser algo maniático. No sé, me da esa sensación al leer sus descripciones. Como si se tratara de un satélite, el escritor francés va describiendo TODO: desde los paisajes, hasta los mínimos detalles de todos los personajes a los que le da vida. Es su estilo, un estilo totalizante, donde las acciones de los protagonistas no tienen tanto peso como la descripción de sus personalidades.

Eugénie Grandet fue publicada en 1833 en el semanario L’Europe littéraire. La novela forma parte de la serie La comedia humana, compuesta por varias decenas de obras escritas por Balzac para tratar de describir al detalle la sociedad francesa de su tiempo. Entre las principales obras destacan La piel de zapa, La muchacha de los ojos de oro o Cesar Birotteau y muchas más. Honoré de Balzac fallecería en 1850, con tanto solo 51 años dejando un legado que lo encumbró a ser un escritor mundialmente reconocido.

¿Y a ti lector? ¿Has leído Eugénie Grandet? ¿Qué te parece Balzac?

El autor
Carlos Battaglini

Lo dejé todo para escribir, acompáñame. Más sobre mí

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